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Fallece vencida de cancer la periodista Oriana Fallaci

septiembre 16, 2006
Oriana Fallaci, una de las escritoras y periodistas más polémicas, contradictorias y populares del siglo XX, conocida por sus entrevistas incisivas y quien se había ganado fuertes reproches recientemente por sus contundentes críticas al Islam, falleció la madrugada de ayer, a los 77 años.
Fallaci, quien había sido diagnosticada con cáncer de seno hacía años, murió en un hospital de Florencia donde estuvo internada varios días, dijo Paolo Klun, un funcionario de la casa editora de Fallaci, RCS.
Un sobrino de la escritora añadió que Fallaci será enterrada -probablemente hoy- en el cementerio evangélico Allori de Florencia, y que no habrá una ceremonia fúnebre. “Saben que Oriana era como Greta Garbo: no quería, ni siquiera, que se supiera que estaba mal” señaló su sobrino, según la agencia EFE.
Sólo sus allegados sabían que la periodista había regresado a Italia desde Nueva York, donde residía, y que había tenido que ser hospitalizada.
Nacida en Florencia el 29 de junio de 1929, Fallaci comenzó muy joven la carrera periodística y enseguida demostró que lo que le gustaba de la profesión era el peligro y la posibilidad de codearse con los grandes líderes, señaló la agencia ANSA.
Corresponsal de guerra en Vietnam para la revista “L’Europeo”, una vez terminado el conflicto en la ex Indochina pasó a la guerra indo-paquistaní y a Medio Oriente y recorrió toda América Latina, donde fue famosa su entrevista con Fidel Castro.
En México cubrió la masacre de la Plaza de las Tres Culturas (o de Tlatelolco), en la que fue herida de gravedad.Por su grabadora pasaron el líder palestino Yasser Arafat y la Premier israelí Golda Meir; Henry Kissinger; el sha de Irán, Mohamed Reza Pahlevi, y el ayatolá Rujolá Jomeini (reunidos en el libro “Entrevista con la historia”).
Estilo provocadorSu estilo de preguntas era agresivo y provocador, y su forma de redactar, impetuosa. Una de sus frases más célebres fue que todas sus entrevistas, en el fondo, eran consigo misma.”Jamás entenderé por qué accedí”, dijo Kissinger en alguna ocasión sobre su entrevista con la profesional, recuerda AP.Estrella del periodismo narrativo y testimonial, Fallaci se dedicó a la novelística en la década de los ’70 con “Carta a un niño que nunca nació” (sobre el hijo que había perdido), “Un hombre” sobre el héroe de la resistencia al gobierno de los coroneles griegos, Constantin Panagulis, quien había sido el gran amor de su vida, e “Insciallah”, todos traducidos en más de treinta idiomas.
Después de una década de silencio, empleados en combatir su enfermedad, luego del atentado a las Torres Gemelas Fallaci publicó un libro polémico, “La rabia y el orgullo”, que fue el más vendido en Italia en el 2002. Allí lanzó una batalla contra el Islam, negando que tuviera dos almas, una civilizada y otra integrista, y atacando al Papa Juan Pablo II por haber pedido perdón por las Cruzadas.
La escritora, que se definía como una “atea-cristiana”, lanzó una cruzada personal contra el Islam en defensa de la cultura europea, con su siguiente libro “La fuerza de la razón” (2004) y con “Oriana Fallaci se entrevista a sí misma” (2005), donde expone punto por punto todas las razones que la mueven a combatir contra una gran religión como la islámica, a la que acusa de haber lanzado una campaña mortal contra Occidente.
Según sus análisis, la creciente inmigración proveniente de los países árabes obedece a una estrategia, concebida por ideólogos musulmanes, que piden el reconocimiento de su “diversidad” para consolidar su influencia religiosa y cultural en todo el Viejo Continente.”La fuerza de la razón” incluso le significó una demanda por parte de la Unión de Musulmanes de Italia, que la acusó de insultar al Islam.
En Italia, el Presidente de la República, Giorgio Napolitano, afirmó que con su fallecimiento desaparece “una periodista de fama mundial, autora de grandes éxitos editoriales, apasionada protagonista de vivaces batallas culturales, admirable en la denodada lucha contra el mal que la había afectado” y al que ella nunca se refería por su nombre, sino que llamaba “el otro”.”¿Santo Padre, cree en serio que (los musulmanes) puedan cambiar y dejar de sembrar bombas?”Parte de un diálogo con el Papa en agosto de 2005. “Hace cuatro años que hablo de nazismo islámico, de guerra contra occidente, de culto de la muerte, del suicidio de Europa”.
Extracto de un artículo en que comentó los atentados del 7-J en Londres.”Europa se convierte cada día más en una provincia del Islam (…) pensar que hay un buen Islam y un mal Islam va contra la razón”.De su libro “La fuerza de la razón”.
fuente: Periódico El Mercurio.
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2 comentarios

  1. Adoro la luna… todas las lunas e incluso más lunas

    Salud!


  2. No me refería a la del islam… o quizás también?



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