
Enero 7, 2008
Èl no creia en el matrimonio, siempre fue un fugitivo de la vida, creìa ciegamente en el amor, pero no en la felicidad, nunca quiso sentar cabeza, era un bohemio exiliado hasta de su propia vida hasta q un dìa la conociò.
Se maravillò al instante y pensò q podìa ser un juego, pero sin darse cuenta, cayò a sus pies y bailò la danza del amor.
Tuvieron problemas, como todo el mundo, pero supieron superarlos y sobreponer el amor q ambos sentìan el uno por el otro.
Un dìa, de sorpresa, èl se decidiò y quiso pasar el resto de sus dìas con ella. Sabìa q nunca se aburrirìan, creìa en el amor eterno, sabìa q su vida juntos serìa cada dìa una aventura. Volò y se creyò dueño de su corazòn.
“Amor, sè q esto es cursi y q no va conmigo, sè q hace mucho q lo quieres, ahora yo tambièn lo quiero…
QUIERO SER TU ESPOSO!!”
se arrodillò y le entregò un anillo.
Ella se sorprendiò mucho, exaltada aceptò. “Te amo!!!”
Semanas despuès ella dijo q tenìa q decirle algo…
“Hay alguien màs en mi vida, te amo pero ella me comprende mejor q tu, viene a buscarme ahora, lo siento…”
Èl, simplemente quiso abrir la tierra y enterrarse en ella… pero sigue creyendo en el amor.

Diablog pero que barbaraso jejeejej mi madre!!!!
Yo en en caso de él me iría con las dos. (Que perverso! Jesus! María Purisima!) lol
yo incomprendo a las lesbianas. de hecho, la cosa mas linda es un hombre enamorado rendido a ti y desvestido. vivan los masculinos heterosexuales!
perdon, estoy ovulando.
La barbarasa es ella…
me quede sin palabras, no pq fuera lesbiana sino pq al entregarle el anillo ella lo acepto…